Preguntas frecuentes


¿Por qué no utilizamos perfumes en nuestras fórmulas?

En ábida pensamos que una crema, una emulsión o un agua micelar tiene unas funciones muy definidas que son las de nutrir, hidratar, reparar, drenar, regenerar… pero no la de perfumar. El olor de nuestros productos se lo dan sus ingredientes y unas gotas de aceite esencial. Los perfumes de nuestras cremas se evaporan enseguida y se queda lo que se tiene que quedar…

 

¿Qué es un hidrolato?

Cuando se producen aceites esenciales, en la mayoría de los casos se hace por destilación.

En el proceso de destilado el agua resultante, contiene un elevado porcentaje de vitaminas y sales minerales, además de tener el perfume de la planta destilada.

En Ábida utilizamos el hidrolato para mejorar las fórmulas. Con el fabricamos las aguas florales o aguas micelares.

 

¿Qué es el agua micelar?

Se llama así al producto compuesto por una parte de agua o hidrolato y otra parte, generalmente en menor porcentaje, de aceite vegetal. No llevan emulsionante, por lo que es importante que agites bien el producto antes de usar ya que el agua y el aceite no se mezclan. 

Puedes utilizarla para limpiar, tonificar y refrescar la piel sin alcohol. El resultado es más ligero y menos graso que utilizando una loción limpiadora.

 

¿Cuál es la diferencia entre aceite vegetal y aceite esencial?

Aceite vegetal es el “zumo” oleoso, más o menos graso, de un fruto o semilla.

En algunas ocasiones se produce exprimiendo, como en el caso de la oliva y en otras ocasiones se consigue exprimiendo el hueso o la semilla. Como ejemplo tenemos el hueso de albaricoque o la semilla girasol, entre otros.

 

Los aceites vegetales tienen distintos grados de aporte graso, siendo el de coco uno de los más grasos y el de semilla de uva el de los menos poder engrasante.

 

Los aceites esenciales son ingredientes activos vegetales con múltiples propiedades, que se pueden utilizar principalmente de tres maneras distintas: como alimentos, como artículos de perfumería y por sus principios terapéuticos.

 

Se pueden obtener por los siguientes procedimientos:

  • Destilación
  • Expresión
  • Hidrofusión o percolación
  • Extracción CO2
  • Maceración 
  • Enflorado 
  • Extracción por disolventes