Ácido Hialurónico

Qué es el ácido hialurónico y dónde se encuentra

El ácido hialurónico, o “hyaluronic acid” en inglés, es una molécula que se encuentra en nuestro organismo, siendo nuestra piel donde mayor concentración encontramos, aunque también se encuentra en las articulaciones y en los cartílagos.

Conforme nos vamos haciendo mayores, su presencia en nuestra piel va disminuyendo, es por eso por lo que, a cierta edad, (se estima entre los 35 y 40 años) nuestro rostro comienza a cambiar debido a la disminución de este ácido y con ello comienza la aparición de arrugas y pérdida de firmeza y, por tanto, el envejecimiento de la piel.

 

Somos conscientes que es inevitable envejecer, pero, ¿y si podemos posponerlo? A continuación, podemos observar qué alimentos activan la generación de ácido hialurónico en el cuerpo favoreciendo a nuestra piel.

Ahora que ya sabemos lo que es, ¿cuál es su origen?

 

Se remonta al año 1934 cuando el farmacéutico alemán Karl Meyer y su amigo John Palmer, doctores de la Universidad de Columbia (Nueva York), lograron aislar una sustancia hasta entonces desconocida a partir del cuerpo vítreo (gel transparente que ocupa la cavidad interna del ojo) de los ojos de las vacas.

Descubrieron, entonces, que esta sustancia contenía dos macromoléculas de azúcar y que una de ellas era ácido urónico. A raíz de esto tomaron la decisión de darle el nombre de ácido hialurónico a partir de las palabras hialoide (vítreo) y ácido urónico.

La sustancia, que ayudaba al ojo a conservar su forma, era muy viscosa, lo que hizo sospechar a Meyer que podría tener algún empleo terapéutico. Sin embargo, su extracción a partir de los ojos de las vacas no era factible comercialmente.

 

Ácido Hialurónico Vegetal.

Proviene de fibras vegetales derivadas de celulosa fermentada por microorganismos (bacterias) como Streptococcus. Éste se denomina NASHA (Non-Animal Stabilized Hyaluronic Acid, Ácido Hialurónico Estabilizado no animal). Los derivados vegetales son los usados en productos cosméticos. Como en Abida.

 

 

Cuando se aplica en crema, el ácido hialurónico forma una capa permeable al aire y penetra en la piel aumentando así su elasticidad e hidratación. Por eso, aplicar una crema que contenga ácido hialurónico es una excelente alternativa que te ayudará, no solamente en el cuidado de la piel, sino a mejorar el estado de las articulaciones y músculos.

 

 

Al adquirir este tipo de cremas es importante evitar aquellas que contienen alcohol, parabenos, sulfatos u otros ingredientes que son perjudiciales para la piel, por ello nuestras cremas están libres de estas sustancias.



 

 

Por regla general el ácido hialurónico se aplica en las siguientes zonas:

  •  Arrugas de los ojos (patas de gallo).
  •  Arrugas alrededor de la boca.
  • Líneas de expresión que aparecen en ambos lados de la nariz.
  • En el contorno de los labios.

Como todo, esto no es milagroso, la realidad es que es un proceso lento pero efectivo. Además, os aconsejamos combinarlo con una dieta equilibrada porque nuestra piel es el reflejo de lo que comemos.

Y vosotras, ¿creéis que es una moda o que ha venido para quedarse?

 

Texto: Paula Martínez.