Vida en tu piel

 

La piel es un órgano que necesita cuidado y atención constante, pero no todas las pieles son iguales ni necesitan los mismos cuidados.

En este apartado te damos unos pequeños consejos para cuidarla y mantenerla mejor.

 

Piel Normal

Tiene aspecto aterciopelado, buen color y los poros cerrados sin espinillas, ni impurezas.

Con unos simples cuidados, una alimentación equilibrada y buena hidratación, se puede mantener en perfectas condiciones muchos años.

 

Cuidados:

Limpiar con agua floral o leche limpiadora ligera y después aplicar un sérum o una crema de hidratación suave.

 

Piel Mixta

Se la reconoce por tener la zona T (frente, nariz y barbilla) más grasa que el contorno de los ojos y las mejillas. Es importante aplicar una crema específica para este cutis, hidratando e incluso nutriendo en las zonas secas y no obstruir los poros ni excedernos con la hidratación en la zona más grasa.

 

Cuidados:

Procurar tener una alimentación variada, evitando las grasas, el alcohol y el chocolate, ya que propiciará la aparición de pequeños granitos o espinillas.

Limpiar bien y aplicar crema hidratante específica para este cutis por el día y por la noche o bien utilizar un sérum, según sea necesario, para no cargar los poros.

 

Piel grasa

Suele presentar la piel brillante, poros obstruidos, espinillas e incluso pequeños quistes sebáceos.

Aunque es resistente y tolera mejor la aparición de arrugas, necesita cuidados especiales, ya que si aplicamos tratamientos demasiado astringentes provocaremos el efecto contrario y la piel generara más grasa.

 

Cuidados:

Limpiar sin utilizar alcohol o jabones excesivamente secantes. Hidratar ligeramente sin obstruir los poros, con extractos que estimulen la micro circulación manteniéndola limpia y descongestionada.

Evitar la ingestión de grasas, azúcar, alcohol y fritos. Es bueno comer mucha fruta, verdura y beber infusiones como La cola de Caballo o la manzanilla entre otros.

 

Pieles secas y sensibles.

Es un tipo de cutis fino, tenso y delicado que se irrita con facilidad, siendo muy sensible a los cambios bruscos de temperatura. Suele descamarse fácilmente. Necesita hidratación y regeneración constante.

 

Cuidados:

Evitar en lo posible el alcohol, los fritos, las harinas blancas y el azúcar refinado.

Hidratar y nutrir por la mañana y por la noche, después de limpiar con un tónico sin alcohol, con hidrolatos o con agua micelar. Protegerse del sol en las horas centrales del día.

Escribir comentario

Comentarios: 0